Los límites de Carlos Salas
Residencia Comunitaria -Lincoln- Argentina 2018

He partido de la idea de museo circulante o museo del pueblo para coordinar una serie de retratos corales, caminos de ciudadanos, caracterizados por ser una reflexión laboral de la sociedad del pueblo de Carlos Salas en Lincoln, Argentina.
Se presenta la forma de proyectar incertidumbres, en concreto preocupaciones por la sostenibilidad ambiental global, sobre lo local y se contrasta esta situación, mediante un ámbito contextual reflexionado a través de grabaciones y fotografías de los andares por un escenario y la indagación común en la memoria y las pulsiones colectivas.
Los oficios de cada pueblo connotan y subvierten su propia idiosincrasia. Las labores fuera de urbe trasladan las inquietudes mundanas a un trato con el Otro en cercanía y proximidad. Se escribe, por tanto, un relato diario en la propia intersubjetividad. Es el concreto quehacer el que queda subsumido en la amalgama de las relaciones interpersonales.
El tratado de las sociedades atiende y es expuesto mediante el habitar en un ecosistema propio, aprehendido e imbricado. Son los paisajes de exclusión consustanciales a las sociedades contemporáneas los que nos proyectan sobre las frustraciones ambientales y comunitarias. La impronta itinerante de camino a los trabajos y el deambular simbólico propio al pasaje escogido será puesto en común a través de redes sociales y la presentación en un espacio cívico connotado. En concreto la cancha de Pelota Paleta de Carlos Salas. Un espacio que se configura como espacio de resistencia ante el paso del tiempo y las propias circunstancias.
La lectura cartográfica de los recorridos de los ciudadanos es parte del fundamento de la propuesta. La inmersión en la vida cotidiana del pueblo afecta y es afectada por la presencia del artista. Con vocación de continuidad se ha interrogado a los ciudadanos en busca de un campo simbólico de referencias propias y de su identidad plural. Se compilará la historia oral recopilada con anterioridad y será incorporada al archivo. Se donará el archivo de esta memoria oral al pueblo de Carlos Salas.

Jamás conoceremos el olor de una galaxia.
Jamás podremos escuchar un átomo.
Nuestros sentidos no están tan sólo limitados por su número, sino, también, por el alcance de sus posibilidades.
René Barjavel (1993)