Es una exposición individual continuación de La Luna, La Cuesta y el Rey coordinada junto a Sandra Santana. En ella se establece un metarelato sobre el barrio de La Cuesta de Arguijón -entre Santa Cruz de Tenerife y San Cristóbal de La Laguna- en Tenerife, Islas Canarias, España.
Un barrio que enuncia cielos californianos de frontera. Una frontera sur con África de Europa. Siendo geográficamente África y revelando una amalgama de pueblos y costumbres que abrazan no solo la tricontinentalidad. Una propuesta de una sociedad ociosa y flotante, una mescolanza e intersubjetividad múltiple y diversa que se debe al disfrute del otro y nuestras diferencias. Un proyecto civil.
Un ensayo antropológico sobre cielos, techumbres, arquitecturas y amaneceres.
Una ensoñación contextual a propósito de un barrio liminar.
Se trata de un pensamiento sobre la arquitectura del lugar, un ejercicio sobre un paisaje connotado y que establece la realidad del lugar que habito. Una plataforma metafísica solar enraizada en la tradición de autores como Oramas o Luis Palmero.
Fig. 1 Pintura de Jorge Oramas.
Una poética sutil y que evidencia, señalando a la casa terrera y de autoconstrucción. Los salones y casas unifamiliares recortadas por la luz de la tarde.
Dreams Park es un parque infantil que se ubica junto a mi casa. Con luces de las Vegas su cartel es resplandeciente. Son sueños a propósito de un barrio desplazado y cosmopolita.
Una teoría del desplazamiento que con su manera de entender el arraigo y la frontera, así como, nuestra movilidad y nuestra huella de carbono constituye el leitmotiv del discurso del proyecto.
Fig.2 Pintura de Luis Palmero.
Una realidad contextual alegórica y socialmente reflexionada. Retratos de vecinos y alegorías del tiempo que transcurre mientras se vive. Cerca del Barrio La Candelaria, barrio gitano de Tenerife, cerca de Guajara (campus universitario). Barrio dormitorio, también militar, por la proximidad de los cuarteles de ingenieros y bases de Ofra. Entrada de los valles de Anaga. Camino de Valle Tabares. Campo y ciudad. Espacio de contraste.
Decía Montaigne : “Mi hogar es de retiro y descanso de las guerras. Intento mantener este rincón como un refugio contra la tempestad exterior, mientras hago otro rincón en mi alma”.
Vecindad y proximidad, personajes y vivencias de un barrio intermedio y desplazado. Relato de antenas y cielos de noviembre en Tenerife. Un azul cerúleo y cargado de turquesa, omnipresente y total. Una perspectiva inmersiva que atiende a lo real y a la realidad. A los acontecimientos de cada día.
Amaneceres californianos, de costa. Viendo Gran Canaria. En sintonía con Los Ángeles y la costa de San Diego norteamericana, así como, el propio Tijuana mexicano.
Incluirá una serie de fotos, dibujos y pinturas enmarcadas a modo de instalación.

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 Fig. 1     
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 Fig. 2